Mitos sobre nuestros hábitos alimentarios

Que si el agua engorda durante las comidas, que si hay alimentos que adelgazan o que la fruta tiene más calorías si la comes después de la comida… Estas son algunas de las frases que más escuchamos diariamente, pero, aunque las usemos con frecuencia, no quiere decir que sean verdaderas. Por ello hemos querido investigar qué hay de cierto en estos dichos, echa un vistazo.

Mitos en el desayuno

Empecemos por el desayuno. Uno de los alimentos que solemos tomar con frecuencia es pan y, bajo este aspecto, debemos desmentir algo que nos han dicho siempre: ni el pan engorda ni la miga es más calórica que la corteza. El pan es rico en hidratos de carbono, nutriente que constituye la base de la dieta mediterránea. Sin embargo, no tiene un elevado valor calórico (de hecho, es pobre en grasa). Y tampoco debemos tenerle miedo a la miga: ambas partes son el mismo producto solo que la miga tiene mayor cantidad de agua mientras que la corteza se deshidrata más en el proceso de horneado.

Y sobre este aspecto también es interesante los mitos que existen en torno a los productos integrales. No, no tienen menos calorías, de hecho, suelen contener cantidades similares al producto no integral. La única diferencia entre los productos normales y los integrales es la cantidad de fibra que llevan. Si es cierto que la fibra mejora el tránsito intestinal y tiene poder saciante pero, por lo demás, son productos similares.

Mitos en las comidas

Respecto a la comida hay una frase que se suele decir mucho: “Los alimentos frescos son más nutritivos que los congelados”, y es falso. La diferencia entre un producto fresco y otro congelado es que el primero no ha pasado por un proceso de congelación. Realmente el frío de la nevera o el congelador lo que hacen es mantener las cualidades de los alimentos sin alterarlos, por lo que no aportarán más o menos nutrientes si han estado congelados o no.

También es curioso que se afirme que saltarse comidas adelgaza, cuando supone todo lo contrario (además de un hábito peligroso y poco saludable). Si realizas cinco comidas al día, lo que haces es mantener el estado de hambre/saciedad del estómago, por lo que puedes llegar a la siguiente comida con un apetito normal y evitar engullir o comer alimentos que tu cuerpo no necesita.

Mitos en las meriendas

¿Alguna vez has escuchado que el chocolate favorece el acné? Pues es totalmente falso. El acné es resultado de un exceso de grasa que segrega la piel, la mayoría de las veces por alteraciones hormonales. De hecho, comer un poco de chocolate puro es más que recomendable, ¡así que ya no tienes excusas! Y más si va acompañado con una taza de café. Respecto a esta bebida también se dice que eleva la tensión arterial pero realmente lo que hace la cafeína es provocar un efecto estimulante que, en dosis normales, tiene un efecto pequeño. Por ejemplo, otro tipo de nutrientes como la sal, sí que producen en exceso un aumento de la tensión arterial.

Mitos en la cena

Respecto a la hora de la cena hay algo que se suele decir mucho: que la fruta engorda más que en otro momento del día. Esto es algo falso también, y te contamos por qué: la fruta tiene las mismas calorías, la consumas a una hora u otra. Sin embargo, a lo que se refieren con esta frase es que la fruta tiene un efecto saciante y, en muchas dietas de adelgazamiento, se recomienda tomarla entre comidas (o incluso antes de las mismas) para que ésta quite cierto apetito y la persona pueda sentir saciedad con menos comida. Así pues, la tomes cuando la tomes, recuerda que es recomendable consumir al menos tres piezas de fruta al día. El momento, ya lo decides tú.

Y, por último, hay otro dato curioso respecto a la comida calentada en microondas. Por lo general se suele decir que, al calentarse a través de un electrodoméstico, pierde sus nutrientes, pero no es cierto. También se suele decir que el microondas “aporta radiactividad” a las comidas, pero tampoco es cierto.

Lo que sí es verdad es que, al calentar un alimento, se pierden algunos nutrientes de los alimentos en el proceso (como en el caso de la vitamina C), pero es algo que pasa con cualquier método.  De hecho, el microondas al calentarlo de manera más rápida hace que se pierdan menos nutrientes que en otros métodos como el agua de cocción.

 

¿Qué te han parecido estos mitos? ¿Añadirías alguno más?

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